Con el viento gélido del sur, el pueblo de Río Grande se reunió junto a los excombatientes para realizar una vez más la vigilia por Malvinas en conmemoración a los caídos en el conflicto contra el Reino Unido, que este domingo cumple 41 años. La noche cerrada y el viento que llegaba del mar no ahuyentaron a la multitud de fueguinos que se había congregado desde las 20 del sábado en el Monumento a los caídos para recordar a sus héroes. La vigilia, que fue iniciada por un grupo de excombatientes en 1995, es desde entonces una tradición que involucra a todos los habitantes de Río Grande.
Los vecinos comenzaron a llegar en horas de la tarde junto a la Carpa de la Dignidad, un espacio montado anualmente a orillas del Mar Argentino, sobre la costa de Río Grande, donde los veteranos recibieron durante una semana a estudiantes de nivel primario y secundario para contarles sobre las alternativas de la guerra por la soberanía de las islas. Los fueguinos esperaron alrededor del monumento el caer de la medianoche, cuando el viento fue interrumpido por la sirena que marcó a las 12 en punto el inicio del 2 de abril.
«Aquí nos igualamos todos como argentinos, aquí tenemos todos un mismo sentimiento, el de rendir honor a los veteranos de guerra que dieron su vida por recuperar nuestra soberanía en el territorio, y tenemos aquí hoy con nosotros a los que volvieron. Expresamos nuestro profundo reconocimiento para no olvidar a quienes dieron su vida por la dignidad de todos»; dijo ante la multitud el veterano de guerra Miguel Vázquez al comenzar su discurso. Los veteranos con pelo blanco y medallas colgadas en el pecho se sentaron a la derecha de las banderas de ceremonia y fueron los únicos autorizados a tomar la palabra.
El Monumento de cemento con la inscripción «Dieron su vida por la dignidad de todos» estaba acompañado de muchas banderas. Algunas portadas por alumnos de jardín de infantes, otra era mantenida en alto por los propios veteranos, mientras el resto de los asistentes cubrieron de celeste y blanco la estructura blanca que lleva los nombres de los caídos. En representación del gobierno nacional, el acto contó con la presencia del ministro de Defensa, Jorge Taiana; el jefe de la Fuerza Aérea, Brigadier General Xavier Isaac, y el diputado nacional por el Frente de Todos Eduardo Valdés.
Por Tierra del Fuego estuvieron el gobernador Gustavo Melella, la vicegobernadora Mónica Urquiza y el intendente de Río Grande Martín Pérez. «A orillas del mar argentino la sirena ha sonado y ha comenzado esta fecha. La recuperación de dicho territorio y el ejercicio pleno de esa soberanía constituye un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino», expresó el excombatiente Vázquez. Los efectivos de la Armada presentes realizaron a pedido 41 tiros de salva en conmemoración de cada año transcurrido desde la finalización de la guerra.



