El centro capitalino fue ocupado por las columnas que en las primeras horas comenzaron a llegar desde Catamarca, Jujuy, La Rioja, Salta y Tucumán, lo que generó un caos en el tránsito y que muchos comercios optaran por cerrar las puertas. El referente del Polo Obrero Eduardo Belliboni destacó que «en esta lucha federal están representados todos los que la están pasando mal por la miseria y la pobreza», y anticipó que mañana la Plaza de Mayo va a estar «colmada».
También estuvo la dirigente de Barrios de Pie Silvana Saravia, quien resaltó que «los trabajadores de todo el país están unidos ante un mismo objetivo: ‘Por el derecho al trabajo, a un salario digno y por políticas que pongan fin al hambre y la pobreza'». En tanto Emanuel Berardo, de la organización local Unidad Piquetes, sostuvo que «no sólo el que no trabaja es pobre, sino que aun trabajando también se es pobre». «Exigimos trabajo y buenos salarios, no queremos paliativos», remarcó el dirigente y anticipó que se van a mantener en las calles como herramienta de protestas a sus «reclamos legítimos».
Las caravanas partieron este martes desde cuatro puntos: NOA (La Quiaca, Jujuy; San Salvador; Salta; Tucumán; Catamarca; Santiago del Estero y La Rioja); NEA: (Chaco, Corrientes, Misiones, Formosa, Entre Ríos); Cuyo (San Luis, San Juan y Mendoza); Neuquén y la Patagonia (Tierra del Fuego, Neuquén, Chubut, Santa Cruz, Río Negro). Las columnas que estuvieron en Córdoba partieron por la tarde con destino a Capital Federal para confluir con otras caravanas mañana en Plaza de Mayo, donde se realizará el acto central.


