«La Iglesia tuvo una palabra muy inspiradora, en línea con lo que está necesitando la Argentina: la búsqueda permanente de un llamado al diálogo y a la concordia entre los argentinos», dijo el canciller al retirarse de la basílica de Luján, donde participó de la misa, junto al presidente Alberto Fernández y gran parte del gabinete nacional.
«Ahora queda la responsabilidad de los dirigentes de buscar todos los mecanismos posibles para que haya un diálogo político y no se lesione pacto democrático», añadió. Sobre la ausencia de la oposición en la misa, el titular del Palacio San Martín dijo: «Es una lástima que no hayan estado aquí. La responsabilidad del gobierno es seguir convocándolos al diálogo».



